miércoles, 13 de mayo de 2020

Harry

Los adultos mayores tal vez recordarán un pelicula de los años 50s, que se tituló "El mundo, el demonio y la carne", protagonizada por el actor americano, Harry Belafonte,  negro de origen jamaiquino, famoso por ser el impulsor del ritmo del calipso.                  En ella aparece Harry trabajando en una mina, donde un derrumbe lo deja incomunicado; después de varios días removiendo peñascos logra salir y llegar a New York, pero encuentra la ciudad vacía, sin un alma.                       Recorre muchas calles llamando sin hallar respuesta, luego decide  buscar un apartamento donde ubicarse y encuentra una suite a mitad de calle en Brooklyn, pero no hay energía, entonces baja a la caja de controles, acciona algunos breakers y la calle se ilumina, NY revive, luces de neón, música, sirenas, tranvías, ascensores etc. Vigilando las vías solitarias desde el quinto piso, puede ver a alguien que se esconde tras una cortina del ventanal del edificio de enfrente, curioseando lo que está pasando con tanto ruido, entonces va a buscar, pero no encuentra nada, por lo que decide ponerle una trampa, regresa al apartamento se cambia la ropa de minero y se la coloca a un maniquí, tras un enorme grito lo lanza al vacío y aparece una chica en el edificio de enfrente también gritando" noooo"!                La encuentra y quiere saber qué pasó, y porqué la gente se fue , pero ella no sabe nada, luego se enamoran.                              En nuestras ciudades las calles también están vacías, no se ven atractivas, las tiendas y pequeños negocios de barrio están cerrados, los kioskos de revistas y confites se observan solitarios, únicamente vemos algunos  "rappis" volando en sus motos para hacer la mayor cantidad de entregas posible.                 Los colombianos hemos comenzado a comprender la razón de quedarnos en casa, para evitar la proliferación del virus y mientras mantengamos la disciplina más rápido pasará  el peligro.                                       En NY se hizo para filmar una película, era una ciudad triste, desde luego imágenes de montaje, que nos trasladaba a una situación considerada imposible, era el cine, nosotros nos enfrentamos a una realidad, un diminuto complejo de glucoproteina del tamaño de la milesima parte del cabello humano, invadió nuestro entorno, la única salida es el tiempo, porque tiene corta vida, aunque no es organismo vivo, quedémonos en nuestro refugio, nuestra casa es nuestro búnker, hagámoslo por nuestros semejantes,  nuestras familias y nosotros mismos.
No reenviemos mensajes que crean pánico, centenares de usuarios están dedicados a esa actividad delincuencial, la autoridad está vigilante,
Saludos jairoache.   Enviado


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