Habra un mañana
Cuando el carro, el caballo y las botas no te
sirven para
ir.
Cuando la carreta, el Aznar y las sandalias no sirven para
venir.
Es el tiempo de quedarse en casa, porque ella no va a ninguna parte,
siempre estará ahí, para
refugiarte.
Desde siempre fue el refugio por antonomasia para la protección de los nuestros
.
Cuando el dinero, no sirva para adquirir, el transporte no te permita viajar,
el aire de afuera no se pueda respirar, la puerta no te permita salir, la
familia no se pueda visitar y los amigos te puedan contagiar, es tiempo de
quedarse en casa.
Esas cosas nuestras que considerábamos propias, y que estaban ahí, sin
notarlas, ya no serán
más.
La reunión con los amigos a la cual no asistimos, porque otro día será, el café
en la mesita del bar en la esquina, las vitrinas para antojarnos, de lo que no
necesitamos, el grito del frutero , que esperamos para el aguacate, la vecina
para el saludo con beso mañanero, ya no serán. No es el
confinamiento del presidio, es que la familia recuperó su espacio.
Cuando volvamos a abrir la puerta sin temores, encontraremos un afuera
Nuevo.
Un exterior que habíamos perdido y nos lo volvieron nuevo, fresco, con el viejo
aroma natural de los
ancestros.
Yo sé que habrá un
mañana.
Mientras no nos encerremos por miedo a la muerte, sino para darle vida al
planeta, habrá un
mañana.
La naturaleza, las aves del cielo, los animales de la tierra y del agua, nos lo
agradecerán reviviendo todo aquello que llamábamos extinto. Nuestros
hijos, nietos y herederos vivirán la nueva primavera, aquella que falto poco
para que matáramos con nuestra soberbia.
Habrá un mañana y comprenderemos que la esperanza, no es un sueño, será el
verde amanecer de un eterno
florecer.
Los bosques de plateados yarumos, la blanca nieve que alfombra en los nevados y
la arena de las playas ganaran de nuevo sus espacios, el mar se llenará de
vida.
Pero ya no seremos "el rey de la creación", lo será el respeto
por todo lo
demás.
Los invito a reflexionar, sobre el futuro que nos espera, dispuestos a aceptar
el cambio, sin resistirnos, disponiendo nuestra voluntad.
Enviado desde mi iPhone
No hay comentarios:
Publicar un comentario