SU MAJESTAD EL PALOMO
Con paso cansino, más bien cojeando que caminando, la mano izquierda herida con supuración cubierta por el polvo del camino, y sin la herradura, los los ojos túmidos con largas pestañas grises engrosadas también por el polvo, la cabeza gacha y con espuma en la boca, cayendo por el freno,?se detuvo ante la ceiba.
Una enorme ceiba, desde luego centenaria, dando sombra a un terrible espectáculo que le hizo pensar” A mí no me pasa nada”.Atada al tronco con cadenas, Una esclava, casi un aniña, esperaba pacientemente que la hoguera que ardía a su lado, terminara por calentar al rojo vivo el hierro para marcarla distinguiéndola como la nueva esclava adquirida por don José María Cuero.
Cuando llegó el momento, cerró los ojos, apretó los dientes hasta sacarse sangre de sus encías y aguantó el indescriptible dolor sin exhalar un grito, el olor a carme chamuzcada inundo el lugar.
Ana Cleófe Lucumí, impresionó con su valiente actitud a todos los testigos, incluido don Simón, quien recién llegaba en su caballo blanco mal herido y enfermó.
Buenas tardes don José María; Alabado sea el señor General!; aumenta sus propiedades ? Si.….hoy compré dos hembras muy jóvenes; Ana Cleófe y Josefa, estamos en el proceso de la marcación.
Seguidamente las bautizaremos después de sacarles el demonio africano en la capilla del Cristo Mocho.
Cómo es eso don José María ?, Ahh,,,, uncrucificado de madera que perdió una pierna y un brazo durante las batallas, por una carga de pólvora, desde ese día sirvió de estandarte de los esclavos mulaleños que pelean en las guerras De regreso a la hacienda, los guerreros trajeron consigo el ‘Cristo Mocho” y lo veneramos en la capilla, un rancho de calicanto con techo de palma, situando un alero, en pleno centro de la placita donde se efectúa el mercado de los esclavos., al que se asciende por unas escalinatas de ladrillos.
A don José María le gustan las esclavas bonitas y jóvenes, después de aplicar el hierro caliente sobre un trozo de papel previamente untado de manteca, en la espalda de Ana Cleóafe Lucumí ,se registró en los libros del propietario, este proceso de llama carimba, la identificación con marca es una C mayúscula con una + dentro, que significa” Jose Maria Cuero te trajo a Cristo”.
A mí, no me esclavizaron, pensó el Palomo, no me marcaron ni me vendieron, me regalaron un amigo para que lo acompañara en la parte más importante de su vida, un gran general que me dio cariño, me cuidó y me otorgo grado militar de sargento mayor en Boyacá, sargento primero en Carabobo, Sub-teniente en Bomboná, Teniente en Pichincha, Capitán en Junín, Coronel en Ayacucho todo esto me lo notificó al oído en el camino que recorrimos 2.415 leguas desde Caracas hasta el chuqusaca en alto Perú, en viaje de ida y regreso.
Diez años acompañé a mi amigo el Libertador desde el 25 de julio de 1819 a diciembre 26 de 1829, sobre mis lomos lo conduje por valles y montañas, conocí el mar y las nieves perpetuas, escapé con él cuando el fuego cruzado amenazaba su vida, retornando rápidamente a la batalla para asegurar la victoria
Mi amigo el general Bolívar cada día viene hasta la caballeriza para asegurarse que nos bañaron, comimos, nos revisaron las herraduras, y fueron peinadas nuestras crines y colas… Personalmente revisa las correas de la silla de montar y se asegura que estén bien amarradas… Antes de montarme dice: “a bautizar al palomo” – de manera jocosa a sus oficiales; me rocía con el característico aroma de Colonia, que no sólo usa él, sino que también aroma a sus bestias y hasta sus perros, la rutina incluye a todos sus caballos, Pastor, Pomposo, Frayle, Pájaro, Mosqueado y alfeñique Ellos son los que me brindan descanso en el largo viaje. Entre los perros recuerdo a Nevado que murió en la Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821. Al perro lo cuidaba un indio llamado "Tinjacá" al que los demás oficiales del Libertador apodaban "El edecán del perro". Tinjacá también murió en la Batalla de Carabobo mientras intentaba rescatar al perro.…
Sus soldados hacen bromas “en caso de caer prisioneros, ya que para el enemigo ubicar al General Bolívar no sería nada difícil con sólo seguir la fragancia alemana”.
Pero esta noche mi amigo Bolívar brillo por su ausencia, anda en amores con la esclava que bautizaron después de la carimba. El doctor José María Cuero y Caicedo y su familia le brindaron una típica cena de Navidad a mi amigo Simón Bolívar, compuesta por mondongo de chivo, manjar blanco y masato”. Esa misma noche, una linda esclava de nombre Ana Cleófe Cuero, hija de dos esclavos, Domingo Lucumí y Josefa Matuto, comprados en el mercado de esclavos en junio de 1812. “se le entregó voluntariamente en un acto sumiso de amor” y quedó en cinta.
A mi amo ya no lo atan ni, mujeres, ni caballos; Su destino es la República; al día siguiente partió a las cuatro de la mañana por el camino real, para Antioquia en la mula Barcina que Don José María le regaló para continuar su viaje. En la tarde de la Navidad de 1829, el doctor José María Cuero y Caicedo recibía en Punta de Yumbo( Puerto Isaacs) al libertador, un puerto de agua dulce sobre el rio cauca entre Cali y Yumbo.
“Para esa fecha, Cuero simpatizaba con la causa libertadora por miedo a ser expropiado. Se pretendía que los sueldos de los soldados del Ejército patriota se cancelaran con la adjudicación de propiedades de los realistas, españoles y criollos. En 1821 lo mandó a perseguir con negros armados hasta el Portachuelo donde embarco antes de ser alcanzado por los esclavos comandados por José María Cuero, pero en esta ocasión lo escoltó con sus hombres hasta Mulaló”. Mi amigo, Bolívar, no me abandonó, dejo encargada a la negra Ana Cleófe de mis cuidados, negra de pezones erectos, cuya imagen resultó colgada en la iglesia como si fuera una santa. Ella no permite que nadie cabalgue sobre mis lomos, ya soy un viejo enfermo, requiero mucho cariño y ella es la indicada para aliviar mis penas, en la remembranza de pasado heroico. Somos buenos amigos, me trae noticias frescas del general, Ahora es un general enfermo y solitario como yo, hasta en eso nos parecemos, lucha por mantenerse en la cumbre, son sus antiguos amigos los nuevos enemigos. Le llaman dictador, solo quedan los agradables recuerdos de María Teresa su esposa caraqueña, Manuela su amante quiteña, las Ibañez de Ocaña : Nicolasa y Bernardina Ibáñez, Carmen Leiva y Mariquita París, amores tormentosos compartidos con Santander. La niña Cleófe, cada día está más gorda, luce una redonda barriga de embarazo, yo diría que espera una hembrita, cuanto me gustaría que algún día me llamaran tío, mira por sobre el hombro a los demás esclavos, se llama así misma la esposa del libertador, ni don José María se atreve a llamarle la atención, es altanera quiere que le sirvan como alos amos y solo tiene un a
SU MAJESTAD EL PALOMO
Con paso cansino, más bien cojeando que caminando, la mano izquierda herida con supuración cubierta por el polvo del camino, los ojos túmidos con largas pestañas grises engrosadas también por el polvo, la cabeza gacha y con espuma en la boca, se detuvo ante la ceiba.
Una enorme ceiba, desde luego centenaria, dando sombra a un terrible espectáculo que le hizo pensar” A mí no me pasa nada” Atada al tronco con cadenas, Una esclava, casi un aniña, esperaba pacientemente que la hoguera que ardía a su lado, terminara por calentar al rojo vivo el hierro para marcarla distinguiéndola como la nueva esclava adquirida por don José María Cuero.
Cuando llegó el momento, cerró los ojos, apretó los dientes hasta sacarse sangre de sus encías y aguantó el indescriptible dolor sin exhalar un grito, el olor a carme chamuzcada inundo el lugar.
Ana Cleófe Lucumí, impresionó con su valiente actitud a todos los testigos, incluido don Simón, quien recién llegaba en su caballo blanco mal herido y enfermó.
Buenas tardes don José María;Alabado sea el señor General!, aumenta sus propiedades ? Si.….hoy compré dos hembras muy jóvenes; Ana Cleófe y Josefa, estamos en el proceso de la marcación.
Seguidamente las bautizaremos después de sacarles el demonio africano en la capilla del Cristo Mocho.
Cómo es eso don José María ?, Ahh,,,, uncrucificado de madera que perdió una pierna y un brazo durante las batallas, por una carga de pólvora, desde ese día sirvió de estandarte de los esclavos mulaleños que pelean en las
guerras ![]()
De regreso a la hacienda, los guerreros trajeron consigo el ‘Cristo Mocho” y lo veneramos en la capilla, un rancho de calicanto con techo de palma, situado un saliente, en pleno centro de laplacita donde se efectúa el mercado de los esclavos., al que se asciende por unas escalinatas de ladrillos.
A don José María le gustan las esclavas bonitas y jóvenes, después de aplicar el hierro caliente sobre un trozo de papel previamente untado de manteca, en la espalda de Ana Cleóafe Lucumí ,se registró en los libros del propietario, este proceso de llama carimba, la identificación con marca es una C mayúscula con una + dentro, que significa” Jose Maria Cuero te trajo a Cristo”.
A mí, no me esclavizaron, no me marcaron ni me vendieron, me regalaron un amigo para que lo acompañara en la parte más importante de su vida, un gran general que me dio cariño, me cuidó y me otorgo grado militar de sargento mayor en Boyacá, sargento primero en Carabobo, Sub-teniente en Bomboná, Teniente en Pichincha, Capitán en Junín, Coronel en Ayacucho todo esto me lo notificó al oído en el camino que recorrimos 2415 leguas desde Caracas hasta el chuqusaca en alto Perú, en viaje de ida y regreso.
Diez años acompañé a mi amigo el Libertador desde el 25 de julio de 1819 a diciembre 26 de 1829, sobre mis lomos lo conduje por valles y montañas, conocí el mar y las nieves perpetuas, escapé con él cuando el fuego cruzado amenazaba su vida, retornando rápidamente a la batalla para asegurar la victoria
Mi amigo el general Bolívar cada día viene hasta la caballeriza para asegurarse que nos bañaron, comimos, nos revisaron las herraduras, y fueron peinadas nuestras crines y colas… Personalmente chequea las correas de la silla de montar y se asegura que estén bien amarradas… Antes de montarme “a bautizar al palomo” – dice de manera jocosa a sus oficiales; me rocía con el característico aroma de Colonia, que no sólo usa él, sino que también aroma a sus bestias y hasta sus perros, la rutina incluye a todos sus caballos, Pastor, Pomposo, Frayle, Pájaro, Mosqueado y alfeñique Ellos son los que me brindan descanso en el largo viaje. Entre los perros recuerdo aNevado que murió en la Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821. Al perro lo cuidaba un indio llamado "Tinjacá" al que los demás oficiales del Libertador apodaban "El edecán del perro". Tinjacá también murió en la Batalla de Carabobo mientras intentaba rescatar al perro.…
Sus soldados hacen bromas “en caso de caer prisioneros, ya que para el enemigo ubicar al General Bolívar no sería nada difícil con sólo seguir la fragancia alemana”.
Pero esta noche mi amigo Bolívar brillo por su ausencia, anda en amores con la esclava que bautizaron después de la carimba. El doctor José María Cuero y Caicedo y su familia le brindaron una típica cena de Navidad a mi amigo Simón Bolívar, compuesta por mondongo de chivo, manjar blanco y masato”.Esa misma noche, una linda esclava de nombre Ana Cleófe Cuero, hija de dos esclavos, Domingo Lucumí y Josefa Matuto, comprados en el mercado de esclavos en junio de 1812. “se le entregó voluntariamente en un acto sumiso de amor” y quedó en cinta.
A mi amo ya no lo atan ni, mujeres, ni caballos; Su destino es la República; al día siguiente partió a las cuatro de la mañana por el camino real, para Antioquia en la mula Barcina que Don José María le regaló para continuar su viaje. En la tarde de la Navidad de 1829, el doctor José María Cuero y Caicedo recibía en Punta de Yumbo( Puerto Isaacs) al libertador, un puerto de agua dulce sobre el rio cauca entre Cali y Yumbo.
.“Para esa fecha, Cuero simpatizaba con la causa libertadora por miedo a ser expropiado. Se pretendía que los sueldos de los soldados del Ejército patriota se cancelaran con la adjudicación de propiedades de los realistas, españoles y criollos. En 1821 lo mandó a perseguir con negros armados hasta el Portachuelo donde embarco antes de ser alcanzado por los esclavos comandados por José María Cuero, pero en esta ocasión lo escoltó con sus hombres hasta Mulaló”. Mi amigo, Bolívar, no me abandonó, dejo encargada a la negra Ana Cleófe de mis cuidados, negra de pezones erectos, cuya imagen resultó colgada en la iglesia como si fuera una santa. Ella no permite que nadie cabalgue sobre mis lomos, ya soy un viejo enfermo, requiero mucho cariño y ella es la indicada para aliviar mis penas, en la remembranza de mi pasadoheroico. Somos buenos amigos, me trae noticias frescas del general, Ahora es un general enfermo y solitario como yo, hasta en eso nos parecemos, lucha por mantenerse en la cumbre, son sus antiguos amigos los nuevos enemigos. Le llaman dictador, solo quedan los agradables recuerdos de María Teresa su esposa caraqueña, Manuela su amante quiteña, las Ibañez de Ocaña :Nicolasa y Bernardina Ibáñez, Carmen Leiva y Mariquita París, amores tormentosos compartidos con Santander.![]()
La niña Cleófe, cada día está más gorda, luce una redonda barriga de embarazo, yo diría que espera una hembrita, cuanto me gustaría que algún día me llamaran tío, mira por sobre el hombro a los demás esclavos, se llama así misma la esposa del libertador, ni don José María se atreve a llamarle la atención, es altanera quiere que le sirvan como a los amos y solo tiene un amigo, yo.
El 26 de diciembre, mi amigo el General, en elcamino entre Japio y Buga se apeó en la hacienda de Mulaló, de los Caicedo y Cuero. Se acordó que 7 años antes en 1821 había dormido con la esclava Ana Cleofe Cuero.
Se enteró por los esposos Caycedo y Argaez que la esclava tenía una niña de 6 años llamada María Josefa Bolívar y Cuero. Quería conocerla y saludarla, presentarse reconociendo a la niña y a la madre.
Llamó al cura Antonio Lenis y le pidió que bautizara solemnemente a la niña delante de él reconociéndola tácita y legalmente como antes jamás lo había hecho con nadie.
El cura Lenis profundamente emocionado escribió la mejor partida de su vida: "En la capilla de San Antonio, de la hacienda de Mulaló, a 26 de diciembre de 1829, Yo, el Teniente cura de la parroquia de Cali, bauticé, puse óleo y crisma a la niña María Josefa, nacida el 13 de septiembre de 1822 hija del General Simón Bolívar, presente en esta ceremonia, y de la esclava marcada y libre hace siete años, Ana Cleofe Cuero, también presente. Es su abuela materna la esclava también marcada, Josefa Cuero, Fueron sus padrinos Joaquín de Caycedo y Cuero y Mariana de Argaez a quienes advertí del parentesco espiritual y sus obligaciones. Doy fe, Antonio Lenis."![]()
Mi amigo el libertador regresó, para el bautismo de su hija en 1829, “La niña fue bautizada en la madrugada, el día 26 de diciembre de 1829 en la capilla de la Hacienda de Mulaló, en presencia de su padre, general Simón Bolívar, quien solicitó que le dieran el nombre de Manuela Josefa Bolívar Cuero.
El primer nombre, Bolívar se lo puso en honor a Manuelita Sáenz, la más célebre de sus amantes y, el segundo, en gratitud a un par de esclavas. Josefa I, la nana que le dio degustaciones de leche materna africana cuando era un bebe. Y Josefa II, su suegra, la que parió a la madre de su hija
El pergamino " Bauticé, puse óleo y crisma a la niña Manuela Josefa nacida el día 13 de septiembre de 1823, hija del general Simón Bolívar y de la esclava Ana Cleofe Cuero”.lofirmó Antonio Lenis, el capellán de la Parroquia de San Francisco y lo autenticó, con el sello de la República de la Nueva Granada, el notario mayor de la Villa de Buga, Pedro Pablo José Cabal y Sanclemente. A Bolívar y al padrino Joaquín Cuero y Caicedo le cobraron dos reales por ponerle nombre y apellido a la niña. Dejó constancia que de regalo a la madre le dieron dos morrocotas de oro y que por voluntad expresa del padre legítimo su hija llevará para siempre los apellidos Bolívar Cuero"
El cura radiaba de entusiasmo. Agregó en una nota al pié de la fe de bautismo: "Vale dos reales que fueron cancelados por el padre de la niña, General Simón Bolívar y por su padrino el Dr. Joaquín de Caycedo y Cuero quienes además en forma esplendida obsequiaron dos morrocotas de oro a la madre de la niña Manuela Josefa quien desde este día y por voluntad expresa y confesa de su legítimo padre llevará para siempre los apellidos Bolívar Cuero." Antonio Lenis”. ....
Ese dia fue la última vez que vi al general, me encontró muy enfermo, viejo y cojo, su despedida fue un comentario triste “Córdova no pudo montarse en Manuelita y me desjarretó al Palomo”.
Habíamos recorrido con Bolívar los caminos del sur hasta Chuquisaca en el Alto Perú. Al cabo de un tiempo mi amigo el Libertador urgido por los sucesos en Colombia regresó a Lima y continuó su viaje hacia Santa Fe, dejando la correspondencia y los asuntos personales enmanos de Manuelita y a mí bajo el cuidado del general Córdova.
Vino la presión contra los colombianos, la insubordinación del Batallón Callao y la salida de Manuelita y de nuestras tropas del ingrato Perú. Manuelita con el general Córdova y varios oficiales abordamos un navío en el puerto de El Callao y con ellos navegamos hasta el puerto de Guayaquil
José María Córdova cabalgó sobre mis lomos hasta el Valle del Cauca, a donde quería llegar con urgencia. Todo el tiempo extrañe los cuidados y el cariño que tenía el Libertador conmigo.
El general Córdova es muy joven 30 años y no se lleva bien con Manuelita, jamás permite que se ponga en tela de juicio su razones, aunque muchas veces dudase de sí mismo, y permanece inmutable ante lo que más temen los hombres, la muerte.”Había nacido en Antioquia, pero de niño fue a vivir al llano“una región más hecha para pumas y serpientes que para seres racionales”, marcando a sus habitantes como llaneros ariscos, fuertes y salvajes, y totalmente independientes,
Córdova (se escribe con B , pero él lo escribe con V de victoria) Tratando de impresionar a su novia Manuela Morales, en unas fiestas de Rionegro se cayó de un Caballo que no pudo controlar, lo que lo llevo a perder el conocimiento y actuar con demencia durante algún tiempo.
En diciembre de 1829 pasamos por Japio y nos alojamos en la Hacienda Mulaló, de propiedad de Don José Cuero, llegue agotado por tan largo y continuo viaje, enfermó, perdí la fuerza de las patas y quede allí mientras el alocado general continuaba su viaje a Antioquia en otro caballo.
Nací en Santa Rosa de Viterbo , en la propiedad de Juan y Casilda Zafra, mi ama soñó que yo serviría de cabalgadura a un general quien sería mi amo, pero fue mi amigo, hoy 17 de Septiembre de 1840, siento los pasos de la muerte, espero que me entierren al pie de la ceiba.
En la vida del libertador, se confunde la historia con la fabula, hoy doscientos años después, en Mulaló aun se discute la veracidad de la historia, de Bolívar, su hija y su caballo.
Lo que dicen los mulaleños
1. La primera estadía del Libertador en Mulalófue el 25 de diciembre de 1822. Esa noche, el dueño de la hacienda le sirvió la mejor comida y le dejó a su disposición las esclavas más lindas. Con una de ellas, Ana Cleofe Cuero, tuvo una hija.
2. El 25 de diciembre de 1829 el Libertador retorna a la hacienda de Mulaló y un día después ordena que en la capilla San Antonio de Padua, fuera bautizada la niña con el nombre de Manuela Josefa Bolívar Cuero.
3. El 17 de diciembre de 1840 fue enterrado a un lado de una ceiba centenaria 'Palomo', el caballo que acompañó a Bolívar en la campaña Libertadora.
Lo que dicen los historiadores
1. El Libertador Simón Bolívar estuvo en Cali del 1 al 20 de enero de 1822. Para diciembre de ese año estaba en Ibarra (Ecuador), pero en brazos de Manuelita Sáenz.
2. Del 25 al 29 de 1829 el Libertador estuvo en Mulaló, pero no tiene credibilidad la historia porque en una acta del supuesto bautizo aparece como padrino Joaquín de Cayzedo y Cuero, fusilado en Pasto en 1813.
3. En el año de 1826 el Libertador le regaló su caballo blanco, 'Palomo', al mariscal Andrés de Santa Cruz en Perú, quien terminó traicionándolo.Jairoache Febrero 7 de 2014
Enviado desde mi iPhonemigo, yo.![]()
El 26 de diciembre, mi amigo el General, en elcamino entre Japio y Buga se apeó en la hacienda de Mulaló, de los Caicedo y Cuero. Se acordó que 7 años antes en 1821 había dormido con la esclava Ana Cleofe Cuero.
Se enteró por los esposos Caycedo y Argaez que la esclava tenía una niña de 6 años llamada María Josefa Bolívar y Cuero. Quería conocerla y saludarla, presentarse reconociendo a la niña y a la madre.
Llamó al cura Antonio Lenis y le pidió que bautizara solemnemente a la niña delante de él reconociéndola tácita y legalmente como antes jamás lo había hecho con nadie.
El cura Lenis profundamente emocionado escribió la mejor partida de su vida: "En la capilla de San Antonio, de la hacienda de Mulaló, a 26 de diciembre de 1829, Yo, el Teniente cura de la parroquia de Cali, bauticé, puse óleo y crisma a la niña María Josefa, nacida el 13 de septiembre de 1822 hija del General Simón Bolívar, presente en esta ceremonia, y de la esclava marcada y libre hace siete años, Ana Cleofe Cuero, también presente. Es su abuela materna la esclava también marcada, Josefa Cuero, Fueron sus padrinos Joaquín de Caycedo y Cuero y Mariana de Argaez a quienes advertí del parentesco espiritual y sus obligaciones. Doy fe, Antonio Lenis."![]()
Mi amigo el libertador regresó, para el bautismo de su hija en 1829, “La niña fue bautizada en la madrugada, el día 26 de diciembre de 1829 en la capilla de la Hacienda de Mulaló, en presencia de su padre, general Simón Bolívar, quien solicitó que le dieran el nombre de Manuela Josefa Bolívar Cuero.
El primer nombre, Bolívar se lo puso en honor a Manuelita Sáenz, la más célebre de sus amantes y, el segundo, en gratitud a un par de esclavas. Josefa I, la nana que le dio degustaciones de leche materna africana cuando era un bebe. Y Josefa II, su suegra, la que parió a la madre de su hija
El pergamino " Bauticé, puse óleo y crisma a la niña Manuela Josefa nacida el día 13 de septiembre de 1823, hija del general Simón Bolívar y de la esclava Ana Cleofe Cuero”.lofirmó Antonio Lenis, el capellán de la Parroquia de San Francisco y lo autenticó, con el sello de la República de la Nueva Granada, el notario mayor de la Villa de Buga, Pedro Pablo José Cabal y Sanclemente. A Bolívar y al padrino Joaquín Cuero y Caicedo le cobraron dos reales por ponerle nombre y apellido a la niña. Dejó constancia que de regalo a la madre le dieron dos morrocotas de oro y que por voluntad expresa del padre legítimo su hija llevará para siempre los apellidos Bolívar Cuero"
El cura radiaba de entusiasmo. Agregó en una nota al pié de la fe de bautismo: "Vale dos reales que fueron cancelados por el padre de la niña, General Simón Bolívar y por su padrino el Dr. Joaquín de Caycedo y Cuero quienes además en forma esplendida obsequiaron dos morrocotas de oro a la madre de la niña Manuela Josefa quien desde este día y por voluntad expresa y confesa de su legítimo padre llevará para siempre los apellidos Bolívar Cuero." Antonio Lenis”. ....
Ese dia fue la última vez que vi al general, me encontró muy enfermo, viejo y cojo, su despedida fue un comentario triste “Córdova no pudo montarse en Manuelita y me desjarretó al Palomo”.
Habíamos recorrido con Bolívar los caminos del sur hasta Chuquisaca en el Alto Perú. Al cabo de un tiempo mi amigo el Libertador urgido por los sucesos en Colombia regresó a Lima y continuó su viaje hacia Santa Fe, dejando la correspondencia y los asuntos personales enmanos de Manuelita y a mí bajo el cuidado del general Córdova.
Vino la presión contra los colombianos, la insubordinación del Batallón Callao y la salida de Manuelita y de nuestras tropas del ingrato Perú. Manuelita con el general Córdova y varios oficiales abordamos un navío en el puerto de El Callao y con ellos navegamos hasta el puerto de Guayaquil
José María Córdova cabalgó sobre mis lomos hasta el Valle del Cauca, a donde quería llegar con urgencia. Todo el tiempo extrañe los cuidados y el cariño que tenía el Libertador conmigo.
El general Córdova es muy joven 30 años y no se lleva bien con Manuelita, jamás permite que se ponga en tela de juicio su razones, aunque muchas veces dudase de sí mismo, y permanece inmutable ante lo que más temen los hombres, la muerte.”Había nacido en Antioquia, pero de niño fue a vivir al llano“una región más hecha para pumas y serpientes que para seres racionales”, marcando a sus habitantes como llaneros ariscos, fuertes y salvajes, y totalmente independientes,
Córdova (se escribe con B , pero él lo escribe con V de victoria) Tratando de impresionar a su novia Manuela Morales, en unas fiestas de Rionegro se cayó de un Caballo que no pudo controlar, lo que lo llevo a perder el conocimiento y actuar con demencia durante algún tiempo.
En diciembre de 1829 pasamos por Japio y nos alojamos en la Hacienda Mulaló, de propiedad de Don José Cuero, llegue agotado por tan largo y continuo viaje, enfermó, perdí la fuerza de las patas y quede allí mientras el alocado general continuaba su viaje a Antioquia en otro caballo.
Nací en Santa Rosa de Viterbo , en la propiedad de Juan y Casilda Zafra, mi ama soñó que yo serviría de cabalgadura a un general quien sería mi amo, pero fue mi amigo, hoy 17 de Septiembre de 1840, siento los pasos de la muerte, espero que me entierren al pie de la ceiba.
En la vida del libertador, se confunde la historia con la fabula, hoy doscientos años después, en Mulaló aun se discute la veracidad de la historia, de Bolívar, su hija y su caballo.
Lo que dicen los mulaleños
1. La primera estadía del Libertador en Mulalófue el 25 de diciembre de 1822. Esa noche, el dueño de la hacienda le sirvió la mejor comida y le dejó a su disposición las esclavas más lindas. Con una de ellas, Ana Cleofe Cuero, tuvo una hija.
2. El 25 de diciembre de 1829 el Libertador retorna a la hacienda de Mulaló y un día después ordena que en la capilla San Antonio de Padua, fuera bautizada la niña con el nombre de Manuela Josefa Bolívar Cuero.
3. El 17 de diciembre de 1840 fue enterrado a un lado de una ceiba centenaria 'Palomo', el caballo que acompañó a Bolívar en la campaña Libertadora.
Lo que dicen los historiadores
1. El Libertador Simón Bolívar estuvo en Cali del 1 al 20 de enero de 1822. Para diciembre de ese año estaba en Ibarra (Ecuador), pero en brazos de Manuelita Sáenz.
2. Del 25 al 29 de 1829 el Libertador estuvo en Mulaló, pero no tiene credibilidad la historia porque en una acta del supuesto bautizo aparece como padrino Joaquín de Cayzedo y Cuero, fusilado en Pasto en 1813.
3. En el año de 1826 el Libertador le regaló su caballo blanco, 'Palomo', al mariscal Andrés de Santa Cruz en Perú, quien terminó traicionándolo.Jairoache Febrero 7 de 2014
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