miércoles, 28 de agosto de 2019

MI TATARABUELO EL NERDENTHAL

Mi tatatarabulo el Neardenthal, se llamo Mink y la tata Jass, debió nacer hace 40.000 años  en la Selva  Negra, "Shwarzwald" occidente de Alemania, hijo de inmigrantes africanos con alma de aventureros y exploradores, que llegaron caminando por tierras playeras del mediterraneo oriental.                                        Sabían manejar el fuego a su antojo y lo usaban para alejar las bestias feroces, para calentarse o dejar señales nocturnas, gourtments por naturaleza cocinando las verduras legumbres y pastos, los mariscos y muchas cosas más, pero la carne de mamut, la preferían cruda  a fuerza de costumbre.                                       Nos dejo huérfanos hace 29.000 años.                                                           Pero gracias a que convivieron con sus primos, los homo-sapiens , nos heredaron  costumbres religiosas y la vanidad, usando adornos para embellecer su perfil un  poco grotesco. y cabezón,  pero inteligentes aunque no se les ha reconocido ese elemento indispensable para la supervivencia en los helados bosques germánicos.
No fueron buenos cantantes debido a su faringe tan corta y su nariz chata y  solo sabían tres vocales a,i,u, por lo que supongo me llamarían "jairu".
Especialistas en el finísimo corte de la carne y de la madera, con herramientas diseñadas a partir de huesos y piedras, que también les sirvió para devanar las pieles  que usaban como traje y soportar el intenso frío, cubriéndose totalmente el cuerpo.
La estatura muy baja, facilitaba la vida en las cavernas del paleolítico,
manos y falanges de los dedos muy cortos, tenían dificultad para elaborar artesanías delicadas, "macheteros" como decía el abuelo, pero bonitos, bien parecidos los llaman las señoras, no se sabe a quién de la Londoñera, pero bien parecidos si eran.                                           Algo presumidos, utilizaban joyas y se pintaban la cara y el cuerpo, cabello largo abundante ensortijado para aparecer diferentes a los simios y evitar el frío en el cerebro.
Buenos amantes, el cruce entre las variedades de "homo" nos fortaleció las defensas, los antígenos continúan sobreponiéndonos a las gripas y a los virus y están presentes en nuestro genoma hasta el día de hoy.
Se curaban con infusiones de manzanilla, cidron  y menta en bebidas fermentadas cuyo alcohol les servía para manejar las infecciones.                                                Para evitar la endogamia, intercambiaban sus mujeres con otros grupos y tribus, mientras los hombres permanecían en sus asientos originales durante toda su corta vida.                                          Firmaron su hábitat en las cuevas, pitando partes humanas, pies, manos y caras además de animales domésticos, vacas, caballos y pavos; fueron irrepetibles, no se pueden clonar, no podrían vivir en nuestra sociedad y medio ambiente.
Gracias tata, nos dejaste buena herencia.

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